
Carlos Avondoglio / Avondoglio e Hijos
Libertad 189 / Ciudadela
c.1947 - c.1962
Plomo / Esmalte (brillante)
54mm / Huecos
Evidentemente, Carlos Avondoglio acierta con la denominación de su marca de soldaditos: Mambrú. Sesenta años después de vendidos los primeros ejemplares de su producción, dicho nombre, que refiere a la versión española de la popular canción infantil francesa del siglo XVIII, Marlbrough s'en va-t-en guerre (Mambrú se fue a la Guerra), es sinónimo indiscutible de soldaditos de plomo, a pesar de que Avondoglio sólo manufactura sus figuras durante diez años.
Existen dos razones para esta permanencia en la memoria de más de una generación de argentinos: la diversidad y la versatilidad. Mambrú no significa soldaditos únicamente, también representa el universo en miniatura de un ejército de mediados del siglo XX. Motocicletas, mástiles, carpas, armas, porta-armas, botes de goma, barcazas y otros accesorios complementan el despliegue de las tropas en campamentos, combates y operaciones anfibias.
Precisamente, para matrizar sus soldados, Avondoglio se basa en las figuras de los G.I.s y del U.S. Marine Corps (enlistados e infantes de marina estadounidenses respectivamente) producidos por la firma británica Timpo (Toy Import Co.). Sin embargo, modifica muchos de estos modelos para que sus armas sean removibles o "cambiables", agregando más atractivo a su ya completo catálogo.













